A los diez años, el muchacho ya no es un niño pequeño, pero aún no es un adolescente. Esta es la edad de oro para el deporte: la coordinación es casi como la de un adulto, y el miedo y la timidez son menores que a los doce. El cuerpo está listo para las cargas, pero aún no está abrumado por la escuela y las hormonas. ¿Qué deportes son los mejores para los de diez años? Y sobre todo, ¿cómo inculcar el amor por el movimiento y no desalentar con las competiciones? Analizamos las mejores opciones.
El fútbol a los diez años no es simplemente patear una pelota. Es táctica, interacción, primeros conceptos sobre zonas y posiciones. Los niños ya pueden jugar en un campo de 8x8, respetar el offside (al menos en términos generales). El fútbol desarrolla velocidad explosiva, resistencia, coordinación. Además, es un ascensor social: en el equipo se aprende a obedecer al entrenador, a apoyar a los compañeros, a perder dignamente. Minus: riesgo de lesiones (contusiones, desgarros). Pero con un equipo adecuado (botas, escudos) el riesgo es mínimo.
Para los niños que son un poco más altos que sus compañeros, el baloncesto es una excelente opción. Pero también un jugador bajo puede convertirse en base. A los diez años, los niños aprenden a driblar, hacer pases, las reglas de los tres segundos. El baloncesto entrena la agilidad, la reacción, la visión lateral. El juego es dinámico, sin largas pausas (como en el fútbol). Lo importante: se necesita una cancha buena con aros a una altura regulable (para los de diez años, 2.5 metros).
El voleibol entre los niños de diez años no es tan popular como el fútbol, pero no por eso. La pelota es ligera, los choques son pocos, las lesiones raras. El voleibol desarrolla fuerza explosiva (salto para bloquear), reacción (recepción de saque), concentración. El juego enseña a trabajar en microequipo (3-4 personas). De los contras: se necesita una red y una cancha especial. Pero en las clases de educación física a menudo dan voleibol, por lo que se puede continuar en una sección.
Para los niños que no les gusta la agitación de equipo, el tenis de mesa es ideal. Desarrolla la velocidad de reacción (la pelota vuela más rápido que en el tenis de campo). Enseña a calcular la trayectoria, a girar la pelota, a utilizar las debilidades del oponente. Es un juego intelectual bajo la máscara del deporte. Además, el riesgo de lesiones es bajo (si no corre alrededor de la mesa). Minus: la postura estática puede llevar a la curvatura de la columna, por lo que es importante el calentamiento.
Correr distancias cortas y largas, saltos de longitud, lanzamiento de pelota no son aburridos, son divertidos, si se compite. A los diez años, los niños pueden correr 600 metros a un resultado, aprender la técnica de salida baja. El atletismo establece la base: fuerza, resistencia, coordinación. Luego se puede pasar a cualquier deporte de juego. El problema: muchos lo consideran "aburrido", por lo que el entrenador debe saber transformar las sesiones de entrenamiento en un desafío.
No es necesario llevar al niño a una sección. Los juegos del patio, como el "palo", los "cazadores de bandidos", el fútbol en asfalto, todo esto es deporte. Desarrollan más bien habilidades sociales: negociar, cumplir con las reglas, ceder. En 2026, cuando los niños están en los teléfonos, la tarea de los padres es sacarlos al patio. Basta con comprar una pelota y decir: "Llama a tus amigos". Los juegos sin entrenador son útiles porque no hay presión por el resultado.
En 2026 aparecieron consolas de juegos con sensores de movimiento (Nintendo Switch, cascos VR). Los niños pueden jugar al tenis o boxeo sin salir de casa. Esto no es una sustitución del deporte real, pero es una buena adición en días de mal tiempo. Es importante: no sustituir el movimiento real por el digital. Acuerden: una hora en la consola, una hora en el patio.
Tengan en cuenta el temperamento. A un hiperactivo le conviene el fútbol o el baloncesto (expulsar energía). A un tranquilo, los ajedrez (pero no es deporte, es intelectual), tenis de mesa o tiro con arco. Si el niño es tímido, no lo obliguen a ir a una sección de equipo. Comiencen con el atletismo, donde compite solo contra sí mismo.
En cualquier deporte hay riesgo. Pero a los diez años, los huesos son más flexibles, los fracturas son menos comunes que en la adolescencia. Lo importante es el equipo adecuado: casco para el ciclismo, escudos para el fútbol, casco para el hockey. El entrenador debe enseñar a caer (a gruparse). En casa, explíquenle: no tener miedo de hablar de dolor, no jugar a través de "no puedo". Es mejor perder una sesión de entrenamiento que obtener una lesión crónica.
Los juegos deportivos para un niño de diez años no son una manera de ocupar el tiempo, sino una escuela de vida. Allí se aprende a perder, a trabajar en equipo, a asumir la responsabilidad. No obliguen, pero tampoco cedan a la pereza. Prueben diferentes tipos, vean qué los enciende. Y recuerden: el entrenador principal no es el que lleva a los trofeos, sino el que inculca el amor por el movimiento para toda la vida.
New publications: |
Popular with readers: |
News from other countries: |
![]() |
Editorial Contacts |
About · News · For Advertisers |
Mexican Digital Library ® All rights reserved.
2023-2026, ELIB.MX is a part of Libmonster, international library network (open map) Preserving the Mexican heritage |
US-Great Britain
Sweden
Serbia
Russia
Belarus
Ukraine
Kazakhstan
Moldova
Tajikistan
Estonia
Russia-2
Belarus-2